Efecto en el rendimiento de:
El Género , Tipo de centro, ISEC , Repetición de curso, Inmigración
Existen dos indicadores del Espacio Europeo de Educación que recogen la formación de los jóvenes de 15 años en habilidades básicas. Estos indicadores y su valor de referencia objetivo para el 2030 son:
El indicador IND-EEE-03 tiene como objetivo que "La proporción de jóvenes de 15 años con bajo rendimiento en lectura, matemáticas y ciencias sea inferior al 15 % ". La medida de este indicador la realiza la OCDE a través de las pruebas PISA cuyas tablas de datos de la OCDE pueden verse aquí .
El indicador IND-EEE-08 tiene como objetivo para el año 2030 que "La proporción de jóvenes de 15 años con un alto rendimiento en Lectura, Matemáticas y Ciencias sea superior o igual al 15%"
De la medida de estos dos indicadores se encarga la OCDE ( PISA-ESP, PISA-OCDE Eurostat educ_outc_pisa )
Además el indicador IND-EEE-03 forma parte de los indicadores de la Agenda para 2030 para el Desarrollo Sostenible (ODS):
Objetivo 4. "Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos"
Indicador 4.1.1. "Proporción de niños, niñas y adolescentes que, a) en los cursos segundo y tercero, b) al final de la enseñanza primaria y c) al final de la enseñanza secundaria inferior, han alcanzado al menos un nivel mínimo de competencia en i) lectura y ii) matemáticas, desglosada por sexo". Gráficos de avance y tablas
El análisis de datos de las pruebas PISA , además de la comparación de las puntuaciones obtenidas por cada país participante y del porcentaje de alumnos que alcanza cada nivel (cuestiones éstas que pueden consultarse en la página de cada competencia), realiza un análisis de género. Estas son las diferencias encontradas entre chicas y chicos en las tres competencias estudiadas en 2025 con indicación de si son o no significativas en las diferentes Comunidades Autónomas.
Los chicos obtienen mejores puntuaciones en Matemáticas en todas las Comunidades y Ciudades Autónomas.
Las cicas obtienen mejores puntuaciones en comprensión LECTORA que los chicos, con diferencias de puntuación que van desde los 17 a los 32 puntos y son significativas.
También se realiza un análisis de resultados según la titularidad pública o privada del centro educativo en el que el alumnado realiza sus estudios. Los resultados de este análisis son los que muestra la figura siguiente en la que se indica la C.A., el porcentaje de alumnado escolarizado en centros públicos y las diferencias de puntuaciones medias (publico-privado) en cada competencia, así como la indicación por colores si la diferencia es o no significativa.
Como se ha comentado en el epígrafe anterior, las diferencias de rendimiento entre el alumnado de centros públicos y privados están estrechamente relacionadas con la composición social de los estudiantes y de los propios centros. Los centros privados concentran, por lo general, una mayor proporción de alumnado con un nivel socioeconómico y cultural más favorecido, mientras que los centros públicos escolarizan en mayor medida a estudiantes procedentes de contextos más diversos y, en muchos casos, más desfavorecidos.
Para analizar en qué medida las diferencias de rendimiento se deben a la titularidad de los centros o, por el contrario, a las desigualdades en el contexto socioeconómico del alumnado, PISA estima el efecto del ISEC sobre los resultados académicos. Las figuras siguiente permiten examinar cómo varían las diferencias de rendimiento en matemáticas (pISA 2022) y en ciencias (PISA 2025) entre el alumnado matriculado en centros públicos y privados en tres escenarios: 1.-Sin descontar el efecto del ISEC, 2.-Descontando únicamente el ISEC del estudiante y 3.-Descontando simultáneamente el ISEC del estudiante y el del centro educativo (en el epígrafe 3.5. del informe PISA 2022 se describe la composición y construcción del ISEC)..
Los resultados muestran que, tanto en España como en el conjunto de los países participantes de la OCDE y/o UE, una parte muy importante de la ventaja inicial del alumnado de los centros privados se explica por las diferencias en la composición socioeconómica de los estudiantes y de los centros. En términos generales, al controlar el efecto del ISEC, el rendimiento estimado del alumnado de los centros públicos aumenta, mientras que el de los centros privados disminuye, reduciéndose considerablemente las diferencias observadas e incluso invirtiéndose en algunos casos.
La figura anterior y siguiente muestra los cambios que se producirían al descontar el efecto del ISEC en las puntuaciones medias estimadas de matemáticas de los estudiantes de centros públicos y privados. En las estimaciones, se han tenido en cuenta, por un lado, sólo el efecto del ISEC de los estudiantes y, por otro, el efecto del ISEC de los estudiantes junto con el ISEC del centro educativo. En general, cuando se tiene en cuenta el efecto del ISEC, se puede ver que el rendimiento estimado en los centros públicos aumenta, mientras que el de los centros privados disminuye, es decir, las diferencias entre las puntuaciones medias estimadas de centros públicos y privados se reducen en todos los casos.
Si se tiene en cuenta el efecto del ISEC de los estudiantes, la diferencia en el rendimiento del alumnado de centros públicos y privados en matemáticas se mantiene significativa en España (19 puntos) y, si se tiene en cuenta el efecto de los estudiantes y el de los centros docentes las diferencias son mínmas: 5 puntos en España y 0 puntoas en la Región de Murcia.
En el área de Ciencias las difefrencias en el rendimiento cuando se descuenta el efecto del ISECdel estudiante no solamente son escasas sino que , como en el caso de la Región de Murcia, la diferencia cambia de signo, son los centros públicos los que obyienen mejores resultados.
Sin descontar el ISEC, España presenta una diferencia de 23 puntos en ciencias en 2025 a favor del alumnado matriculado en centros privados. Esta desventaja del alumnado de los centros públicos es ligeramente inferior a la observada en el promedio de la OCDE (‑32 puntos) y muy próxima a la del total de la Unión Europea (‑25 puntos).
Cuando se descuenta únicamente el ISEC del estudiante, las diferencias disminuyen de forma notable en todos los ámbitos territoriales. En España, la brecha se reduce desde los 23 hasta los 7 puntos, una magnitud idéntica a la observada en el conjunto de la Unión Europea (‑7 puntos) y claramente inferior a la del promedio de la OCDE (‑14 puntos).
Este resultado indica que una parte muy importante de la ventaja inicial de los centros privados se debe al origen socioeconómico y cultural de los estudiantes que escolarizan. Las comunidades autónomas muestran, asimismo, reducciones muy significativas. Castilla y León alcanza la igualdad de resultados entre ambos tipos de centros, mientras que Andalucía, Extremadura, La Rioja y la Comunidad de Madrid presentan diferencias ya muy reducidas. En algunas comunidades, las diferencias llegan incluso a invertirse, de modo que el alumnado de los centros públicos obtiene mejores resultados que el de los centros privados una vez considerado el nivel socioeconómico de los estudiantes. Es el caso de Cantabria, Galicia y Región de Murcia. Por el contrario, continúan registrándose diferencias relativamente elevadas a favor de los centros privados en Comunidad Foral de Navarra, Melilla, Canarias, País Vasco, Ceuta y Comunitat Valenciana, lo que sugiere que en estos territorios existen otros factores asociados a la titularidad de los centros que siguen contribuyendo a las diferencias de rendimiento.
La Figura 3.15 presenta las diferencias de rendimiento en ciencias, lectura y matemáticas entre el alumnado de 15 años que no ha repetido ningún curso y el alumnado repetidor. En todos los casos, las diferencias son estadísticamente significativas y muestran una clara desventaja académica del alumnado que ha repetido, con brechas de gran magnitud en las tres competencias evaluadas. En el promedio de la OCDE, el alumnado no repetidor supera al repetidor en 89 puntos en ciencias, 91 puntos en lectura y 82 puntos en matemáticas. En el conjunto de la Unión Europea las diferencias son muy similares, con ventajas de 87 puntos en ciencias, 87 puntos en lectura y 81 puntos en matemáticas. Estas distancias ponen de manifiesto la fuerte asociación existente entre la repetición y un menor rendimiento académico. No parece que la medida de repetición de curso provoque la recuperación del alumnado años más tarde, al contrario.
España presenta diferencias aún más pronunciadas que las observadas en ambos ámbitos internacionales. El alumnado que no ha repetido obtiene, en promedio, 100 puntos más en ciencias, 95 puntos más en lectura y 96 puntos más en matemáticas que el alumnado repetidor. En las tres competencias, las brechas españolas superan las registradas en la OCDE y en la Unión Europea. La diferencia es especialmente destacada en matemáticas, donde la distancia en España supera en alrededor de 14 puntos la media de la OCDE y en 15 puntos la del conjunto de la Unión Europea.
La Figura 3.10.b y 3.10.b, presentan, para España y las ciudades y comunidades autónomas, dos tipos de información complementaria. Por un lado, muestra el porcentaje de alumnado de 15 años migrante existente en cada sistema educativo, indicado entre paréntesis junto al nombre de cada comunidad. Por otro lado, la figura recoge las diferencias en las puntuaciones medias obtenidas en ciencias, lectura y matemáticas entre el alumnado nativo y el alumnado migrante. Así, la figura facilita el análisis conjunto de dos dimensiones relevantes: la magnitud de la presencia del alumnado migrante en cada país y la existencia y el sentido de las brechas de rendimiento académico asociadas a la condición de migrante. De este modo, la figura permite identificar países con una elevada proporción de estudiantes de origen migrante y examinar si dicha presencia se acompaña de diferencias de rendimiento más amplias o, por el contrario, de resultados más equiparables entre alumnado nativo e migrante. No obstante, la interpretación de los resultados comparativos debe realizarse con cautela en aquellas comunidades en las que el porcentaje de alumnado migrante es reducido, ya que, en estos casos, las estimaciones de su rendimiento se basan en un número limitado de observaciones y, en consecuencia, pueden estar sujetas a una mayor variabilidad y presentar menor precisión estadística.
En el promedio de la OCDE, el alumnado migrante representa el 16,7 % del total de estudiantes de 15 años, mientras que en el conjunto de la Unión Europea esta proporción es muy similar (16,3 %). España se sitúa por encima de ambos referentes, con un 20,3 % de alumnado migrante, es decir, aproximadamente uno de cada cinco estudiantes de 15 años tiene origen migrante. En la Región de Murcia este porcentaje es aún mayor, un 26,6%
La desigualdad educativa asociada a la condición de migrante presenta un comportamiento muy distinto entre las comunidades autónomas. Mientras algunos territorios muestran brechas relativamente limitadas y cercanas a las de los sistemas internacionales más inclusivos, otros alcanzan niveles comparables a los de los países europeos con mayores diferencias de rendimiento entre alumnado nativo e migrante, lo que evidencia que el impacto de la condición de migrante no es homogéneo en España y depende en gran medida de factores demográficos, socioeconómicos y de las políticas de integración educativa desarrolladas en cada territorio.
Página actualizada el 12-2025
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